El Cid colgando los galones luchador de campos,
campeón de campeones,
una historia cierta,
era el campeador,
y en las entradas de Burgos,
rezaba a su Dios,
caen de dos en dos,
con reino en Valencia,
llegaría alto,
con su gran inteligencia.
Y luego que,
cerró un pico,
cuando era famoso,
grande y rico.
Al principio
aleluyas de Rodrigo,
versos sobre el Cid,
ya no sé ni lo que digo,
la cosa sigue,
no espero que te pierdas,
cuando le echaron,
de sus propias tierras.
Le echaron de su hogar,
al Diaz de Vivar,
juró venganza,
que se iban a cagar,
después de cabalgar,
en busca de una casa,
se hizo guerrero,
y no sabes lo que pasa,
que juraría ser,
el más certero,
y le nombraron Cid
el mejor heredero.
Albarracín es una localidad y municipio del suroeste de
la provincia deTeruel, en la comunidad de Aragón, España.
Cuenta con 1.097 habitantes. La localidad es Monumento
Nacional desde 1961 y se encuentra propuesta por la Unesco para
ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la belleza e importancia de su
patrimonio histórico.
El pueblo está encaramado en un peñón y rodeado por
el Guadalaviar.
Por este lado y mirando hacia el río se hallan edificadas las casas colgadas.
En tiempos de los musulmanes en
España, la familia bereber Al-Banu-Razínhizo de estas tierras el pequeño reino taifa
deAlbarracín. De
esta familia le viene el nombre actual (Al-Banu-Razín: los hijos deRazín).
Algunos monumentos de la ciudad
son:
Catedral del Salvador: situada junto al castillo; es del sigloXVI con una sola nave y capillas
laterales. En su museo hay buenos tapices flamencos historiados con la
vida de Gedeón.
Castillo: ubicado en el casco antiguo y actualmente en proceso de
restauración, se encontraba casi en ruinas. Se conservaba solamente su
recinto amurallado. Fue alcázar musulmán de la familiabereberde
losBanu-Razin,
durante el reino de Taifas en el sigloXI, que dio nombre a la ciudad. Tiene una
bonita panorámica desde la carretera.
Durante el siglo XIII, las
mangas de los trajes tienden a simplificarse y ajustarse al brazo. El vestido
puede ser ajustado (atado con un solo cordón haciendo zigzag en uno o los dos
lados) o amplio y recogido con un cinto o parecido.
Son típicos de al menos la
segunda mitad del siglo:
-Los mantos cerrados por un
cordón (o una combinación de cordón y broches) que se coloca sobre el pecho. En
el caso de las mujeres al menos, una de las manos suele tirar de ese cordón
hacia adelante, dando al cuerpo una silueta de "s".
-Los cinturones llegan a veces a ser
larguísimos, faltándoles poco para rozar el suelo.
-A menudo tienen placas decorativas de
metal, metal y pedrería o un refuerzo metálico al final.
-Aparece un traje sin mangas llamado sobreveste
(surcote) o pellote o traje de encima.
-Se lleva sobre la ropa normal o sobre la
armadura en el caso de los caballeros.
En los
primeros años del siglo XIII vivían en la ciudad de Teruel Diego (Juan) de
Marcilla e Isabel de Segura, cuya temprana amistad se convirtió pronto en amor.
No querido por la familia de Isabel, debido a que carecía de bienes, el
pretendiente consiguió un plazo para enriquecerse. Así pues, partió a la guerra
y regresó a Teruel justo cuando había expirado el plazo. Para entonces, Isabel
ya era esposa de un hermano del señor de Albarracín.
Pese a tal hecho, Juan logró entrevistarse con Isabel en su casa y le pidió un
beso; ella se lo negó y el joven murió de dolor. Al día siguiente se celebró el
funeral del joven en San Pedro; entonces, una mujer enlutada se acercó al
féretro: era Isabel, que quería dar al difunto el beso que le negó en vida; la
joven posó sus labios sobre los del muerto y repentinamente cayó muerta junto a
él.
Aquel poyo, en él hizo acampada;
mientras
que sea el pueblo de moros y de la gente cristiana,
el Poyo
de mío Cid le llamarán en los mapas.
Los infantes de Carrión muestran pronto su cobardía, primero ante un león
que se escapa y del que huyen despavoridos, después en la lucha contra los
árabes. Sintiéndose humillados, los infantes deciden vengarse. Para ello
emprenden un viaje hacia Carrión con sus esposas y, al llegar al robledo de
Corpes, las azotan y las abandonan dejándolas desfallecidas. El Cid ha sido
deshonrado y pide justicia al rey. El juicio culmina con el «riepto» o duelo en
el que los representantes de la causa del Cid vencen a los infantes. Estos
quedan deshonrados y se anulan sus bodas. El poema termina con el proyecto de
boda entre las hijas del Cid y los infantes de Navarra y Aragón.
Tirada 117
El obispo rompe la batalla
El Cid acomete
Invade el campamento de los moros
El obispo don Jerónimo hizo una buena arrancada
y fue a atacar a los moros allí donde ellos acampan.
Por la suerte que tenía y por lo que Dios le amaba
de sus dos golpes primeros dos enemigos mataba.
Ya tiene rota la lanza y metió mano a la espada.
¡Cómo se esfuerza el obispo, Dios mío, qué bien luchaba!
A dos mató con la lanza y ahora cinco con la espada.
Pero son muchos los moros y en derredor le cercaban,
muy grandes golpes le dieron, pero la armadura aguanta.
Mío Cid el bienhadado los ojos en él clavaba,
por fin embraza el escudo, baja el astil de la lanza
y espolea a su Babieca, el caballo que bien anda:
ya va a atacar a los moros con el corazón y el alma.
Entre las filas primeras el Campeador se entraba,
a siete tira por tierra, y a otros cuatro los mataba.
Así empieza la victoria que aquel día fue lograda.
Mío Cid con sus vasallos detrás de los moros anda.
Vierais romper tantas cuerdas y quebrar tantas estacas
y con sus labrados postes tiendas que se desplomaban.
Los del Cid a los de Búcar fuera de sus tiendas lanzan.
El Cid se dirige a Valencia, en poder de los moros, y logra conquistar la
ciudad. Envía a su amigo y mano derecha Álvar Fáñez a la corte de Castilla con
nuevos regalos para el rey, pidiéndole que se le permita reunirse con su
familia en Valencia. El rey accede a esta petición, e incluso le perdona y
levanta el castigo que pesaba sobre el Campeador y sus hombres. La fortuna del
Cid hace que los infantes de Carrión pidan en matrimonio a doña Elvira y doña
Sol. El rey pide al Campeador que acceda al matrimonio y él lo hace aunque no
confía en ellos. Las bodas se celebran solemnemente.
Tirada 64
El Cid se dirige contra tierras de Valencia
Aquí se empieza el poema de Mío Cid el de Vivar.
Ya ha poblado Mío Cid aquel puerto de Alucat, se aleja de Zaragoza y de las tierras de allá,
atrás se ha dejado Huesca y el campo de Montalbán
de cara a la mar salada ahora quiere guerrear:
por Oriente sale el sol y él hacia esa parte irá.
A Jérica gana el Cid, después Onda y Almenar,
y las tierras de Burriana conquistadas quedan ya.
El Cid, es acusado por unos nobles envidiosos de haberse quedado con parte de las parias o tributos que los
reyezuelos moros de Andalucía pagaban a Alfonso VI éste lo destierra, dándole
nueve días de plazo para salir del reino. Tuvo que dejar a su esposa e hijas en
el monasterio de San Pedro de Cardeña, e iniciar una campaña militar acompañado
de sus fieles en tierras no cristianas, enviando un presente al rey tras cada victoria para conseguir el favor
real. Los primeros versos del
manuscrito de Per Abbat pintan de manera magistral el profundo dolor del héroe
al abandonar su hogar y sus tierras de Vivar.
Tirada 1 2. Agüeros en el camino de Burgos
Ya aguijan a los caballos, ya les soltaron las riendas.
Cuando salen de Vivar ven la corneja a la diestra,
pero al ir a entrar en Burgos la llevaban a su izquierda.
Movió Mío Cid los hombros y sacudió la cabeza:
"¡Ánimo, Álvar Fáñez, ánimo, de nuestra tierra nos echan,
pero cargados de honra hemos de volver a ella!"
El Poyo del Cid es una localidad de la provincia de Teruel
situada al Este de ésta. La Emita
de San Esteban está en la cima del cerro que lleva su nombre, dentro del pueblo
ya nombrado. Se construyó en el siglo XVIII pero, con el tiempo acabó
semiderruida siendo desvalijada de sus imágenes. El patrono san Esteban fue
perdido y esa imagen se remplazó con otra de 60 centímetros de
altura, obra del autodidacta de la localidad, Luis Abad.
El los años 90 se llevaron a cabo obras de restauración por
parte del sistema de peonada en el que hubo una importante participación popular.
Gracias a estas obras se ha recuperado la romería de la misma que tiene
el lugar el primer domingo de junio, se oye la Santa Misa con la correspondiente
comida de la hermandad entre peñas y vecinos, por la tarde se vuelve en
procesión, y para finalizar, los mozos bandean las campanas de la iglesia
parroquial.
Mora de Rubielos
es una de las localidades más conocidas y turísticas
de Teruel. Su ubicación en la sierra de Gúdar,
en el sureste de la provincia de Teruel y a la entrada de la Comunidad
Valenciana y no muy lejos de la estación de esquí de
Valdelinares, han facilitado esta condición.
el principal mérito de la villa es el muy interesante patrimonio
de Mora de Rubielos, pues junto a su castillo palacio,
conserva tramos de la muralla que rodeaba la ciudad, una ex
colegiata gótica de gran interés y conjunto de hermosos
edificios civiles de valor artístico alrededor de la Plaza
Mayor.
Rubielos de Mora es una localidad y municipio de la comarca Gúdar-Javalambre en la Provincia de Teruel situada a unos 55 km de la capital de provincia.
El pueblo cuenta con un casco urbano antiguo muy bien conservado,
premiado con el premio Europa Nostra en 1983. De las siete antiguas
entradas al recinto amurallado, tan sólo se conservan dos: el portal de
San Antonio y el del Carmen.
Junto con la vecina Mora de Rubielos constituye un importante atractivo
para el turismo de la región. Además de por su atractivo
histórico-cultural.
Teruel, ciudad al sur de Aragón, en la zona centro-oriental de España, es de un gran interés turístico, del que da fe su arte mudéjar, estilo único en el mundo que fusiona un arte arábigo con la arquitectura cristiana, debido a la convivencia entre ambas etnias. Éste se proclamó Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2001. Unos ejemplos son sus torres de El Salvador, San Martín y San Pedro, la iglesia de Santa María, etc.
También es conocida por haber aparecido en el camino del Cid Campeador, ya que, según el cantar (ver cita), cobraba parias de ella, aunque más tarde, en 1171, el rey Alfonso II de Aragón la categorizase de villa, lo que la colocaría en el mapa.
Puso tributo a Daroca antes, luego a Molina, que está por la otra parte, la tercera a Teruel, que está más adelante (Versos 866 y ss. CMC)
La Iglesuela del Cid es un municipio de la provincia de Teruel, en la comarca del Maestrazgo. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982.
En los alrededores cabe destacar la Ermita de Nuestra Señora del Cid (XVI-XVIII), que cuenta con inscripciones ibéricas.
A finales del siglo XII se aprovechó un antiguo mausoleo romano,
transformándolo en la pequeña iglesia (“iglesuela”) que da nombre al
municipio. En sucesivas ampliaciones se construyó el complejo actual, en
el que destaca la iglesia, el patio porticado y la hospedería.
La gastronomía de Teruel, es muy rica y variada y aunque posee un denominador común, a veces, nada tienen que ver las costumbres culinarias de una zona de la provincia con las de otra. La base de la alimentación es el cerdo con sus derivados, el cordero y otros muchos platos naturales propios de una alimentación acorde con el clima de esta zona: cocidos, potajes, sopa etc. Por supuesto todo ello acompañado siempre por un excelente pan al estilo tradicional y un buen vino turolense de Valderrobres o de Fuendespalda.